Para los filólogos, las pizarras visigodas han sido un desafío. Para los
historiadores, han proporcionado gran cantidad de datos que permiten
conocer más de cerca cómo pudo ser la sociedad de aquellos tiempos
altomedievales. La pizarra de El Barrado (Plasencia, Cáceres) es uno de
estos testimonios epigráficos de época visigoda, que habitualmente
contienen documentos de tipo jurídico y administrativo.