La Sainte
Chapelle de París es una de
las más bellas iglesias góticas europeas, además del tercer monumento más
visitado de la capital francesa, destacando sobre todo por la riqueza de sus
vidrieras. La restauración de éstas ha supuesto un complejo programa orquestado
por el Ministerio de Cultura y el Centro de Monumentos Nacionales de Francia.
Una vez finalizada, la restauración, se ha dado nueva vida a la Sainte Chapelle,
gracias a la destreza de científicos, historiadores, artesanos y profesionales
del mundo del arte.