Los programas de Arqueología Preventiva asociados a la construcción de
la autopista francesa A19 (Borgoña) han permitido trabajar a 250
arqueólogos durante 18 meses en los distintos yacimientos descubiertos a
lo largo de los 101 kilómetros de trazado de la nueva carretera. Desde
tiempos prehistóricos hasta el s. XV, la A19 se ha convertido en una
máquina para viajar en el tiempo.