Segunda entrega de esta serie que explora el fondo marino
para localizar barcos hundidos. En esta ocasión, las prospecciones llevadas a
cabo por el DRASSM conducen a los arqueólogos hasta la isla de Batz, en la
región francesa de Bretaña, donde localizan un pecio romano con un cargamento
de más de 800 lingotes de estaño. A través de un exhaustivo estudio de la tipología
y disposición de los lingotes, irán obteniendo una valiosa información sobre el
comercio del estaño en los s. III y IV
d. C.